La cadena de supermercados británica Tesco anunció que migrará unos 40.000 workloads de servidor fuera de VMware, en uno de los éxodos más grandes que se conozcan desde que Broadcom compró la compañía. El detonante: aumentos de precio de alrededor del 175% en las licencias de VMware Cloud Foundation, que llevaron a Tesco a llevar a Broadcom a la Justicia británica con un reclamo de más de 100 millones de libras por conducta abusiva.
Qué denuncia Tesco
Según la demanda presentada ante la High Court de Londres (contra Broadcom, VMware y el revendedor Computacenter), tras la adquisición de noviembre de 2023 Broadcom rediseñó el modelo de licenciamiento: discontinuó el soporte independiente para licencias perpetuas, forzó la migración a suscripciones agrupadas y elevó los mínimos de núcleos por licencia. Tesco enmarca esa estrategia como un abuso de posición dominante y sostiene que la migración le impondrá «costos y disrupción materiales y continuos» sobre operaciones que sostienen su cadena de supermercados.
La plataforma de destino no fue revelada públicamente, aunque trascendió que la alternativa elegida no es compatible con las herramientas de backup y replicación Veeam y Zerto que Tesco usa hoy, lo que agrega riesgo operativo a una migración ya de por sí descomunal: rehacer 40.000 cargas de trabajo es un proyecto de años, no de meses.
No están solos
El caso de Tesco se suma a una lista creciente de grandes clientes en conflicto con Broadcom por el mismo motivo. AT&T denunció aumentos de hasta cuatro cifras y cerró un acuerdo confidencial; Fidelity demandó a fines de 2025 pidiendo plazo para migrar; y en Europa un tribunal neerlandés ya obligó en 2025 a Broadcom a brindar soporte de salida tras un alza del 85%. La fotografía de conjunto es la de un proveedor que, apoyado en su dominio de la virtualización, presiona a los clientes hacia modelos más caros y los empuja, paradójicamente, a buscar la puerta de salida.
El vendor lock-in vuelve al centro de la mesa
Para cualquier área de infraestructura —también en la región—, el episodio reabre una discusión que conviene tener antes y no después de la factura: las licencias perpetuas dejaron de ser una garantía frente a una fusión o un cambio de dueño, y las alternativas (KVM, OpenStack, Proxmox, Nutanix, soluciones cloud-native o el propio ecosistema Hyper-V/Azure) entran en la conversación con más fuerza. El costo real de migrar 40.000 workloads probablemente supere el reclamo judicial cuando se sumen horas de trabajo y riesgo; por eso la pregunta de fondo es de estrategia, no solo de precio. ¿En tu organización ya están evaluando el riesgo de dependencia de un único proveedor de virtualización? Te leemos en los comentarios.


